¿Es Dios culpable?

Dios jamás es la causa de su sufrimiento. Él no es el culpable de nada de lo ‘malo’ que le pasa ni a usted ni al mundo entero.

Alguien refutará y se cuestionará que “si Él es todopoderoso, entonces por qué no les pone fin a las tragedias de muchos”.

Para resolver esta inquietud habría que decir que, con nuestras ‘desgracias’ ocurre lo mismo que con todas las realidades profundas: Para comprenderlas se requiere, además de sentido común, de una gota de aceptación.

Además, es preciso asumir la parte de responsabilidad que a cada uno de nosotros nos corresponde en todo lo errado que hagamos en la vida.

Dios nos dio la capacidad de elección en cada situación que nos ocurra.

Y eso, más que doctrina filosófica, es una realidad.

Usted tiene el poder de tomar sus propias decisiones, pero también debe entender que le corresponde hacerse responsable por cada cosa que le pase después de dar ‘x’ o ‘y’ paso.

Casi siempre se tiene la fea costumbre de esquivar el grado de participación en las faltas que se cometen y luego surge la típica pregunta: ¿Dios, por qué me pasa esto a mí?

El destino no es lo que determina que le vaya bien o que le vaya mal: ¡Es usted el que labra su suerte!

Si quiere que sus planes prosperen, debe hacer algo para conseguirlo. Porque todo lo que sus manos deban hacer, según se lee en La Biblia, lo debe realizar con su propio poder y habilidad.

¿Qué culpa tiene Dios de que las cosas que le pasan si las provoca usted mismo?

Si sabe que no puede comer más de la cuenta o que, por el contrario, no puede exagerar con las dietas, ¿por qué culpa a Dios por estar gordo o flaco?

Si hay desnutrición o pobreza es porque algo está fallando en el sistema o en la sociedad misma.

¿Es Dios culpable de que exista tanta corrupción?

¡Claro que no! Es el mismo dirigente el que, en su entenebrecida mente, no logra entender que robándose la plata de la comunidad solo logra hacerles daño a sus gobernados.

¿Es Dios o los gobiernos humanos los que tienen a sus pueblos muriendo de hambre y que incluso viendo a su pueblo sufrir prefieren gastar en otros rubros en vez de aprovechar esos recursos para alimentarlos?

¿No somos nosotros mismos los que queremos ignorar nuestra propia culpa en todo lo que hacemos al elegir a los mismos corruptos?

Ejercicio

Responda la siguiente pregunta: ¿Cuando le han sucedido cosas malas, siente que Dios le falló?

Analice si algo que no le salió al final fue lo mejor o si eso se dio por alguna errada decisión. A veces las cosas les pasan por dar pasos en falso, por no hacer nada o incluso por hacer más de lo que le convenía.

Y también hay que decirlo, a veces lo malo que le pasa es la consecuencia de las decisiones de otros. Por ejemplo: Si alguien maneja un auto estando borracho, una persona en otro auto puede resultar herida y perder la vida.

¿Acaso eso es culpa de Dios?

Hay que advertir, eso sí, que en casos como estos, Dios no se queda con los brazos cruzados, pues se compadece del sufrimiento y de alguna forma alivia las dolencias.

En más de una ocasión hemos sido testigos de los milagros y de aquellas cosas de las que nos hemos salvado.

En síntesis, usted es libre de actuar y Dios le permite escoger y tomar sus propias decisiones. Así las cosas, puede hacer lo que se le antoje, pero asuma las consecuencias.

Lo que pasa es que muchos deciden hacer lo más simple: manejar su vida a sus anchas, con desorden, y luego se la pasan quejándose de las cosas malas que les ocurren y se preguntan: Dios, ¿Por qué a mí?

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