La corrupción del mundo

«Habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.» 2 Pedro 1:4.

¿Cuál es la corrupción que hay en el mundo? ¿Cuál es la corrupción que hay en el hogar? ¿Cuál es la corrupción que hay entre las personas casadas? ¿Cuál es la corrupción que hay en la iglesia? ¿O cuál es la corrupción que hay en tu propio corazón?

La corrupción es el amor propio, así como la avaricia, la vanagloria, la envidia, el hablar mal de otros, los chismes, las discusiones, los pleitos y cualquier otra miseria que pueda ser nombrada. Es la corrupción la que arruina la justicia, la paz, el gozo y las buenas relaciones entre las personas que están en el mundo, pero también las del matrimonio, entre los hijos y sus padres, entre los miembros de una misma iglesia y entre los creyentes en general.

¿Y de dónde viene toda esta corrupción que hay el mundo en el que vivimos? ¡De la concupiscencia!

Pedro dijo que los que quieran ser participantes de la naturaleza divina deben «huir de la de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.»

Si, por ejemplo, piensas que alguien se está aprovechando de ti, inmediatamente una pequeña chispa se enciende en tu interior. Algo comienza arder dentro de ti; la chispa que lo creo se ha inflamado, y antes de que te des cuenta tu lengua expresa muchas cosas desenfrenadamente. Este tipo de corrupción hay en los hogares. ¡Santiago dice que esto mismo ha sido inflamado por el infierno!

¡Huye de la corrupción! Esto no es algo que solo hay entre los incrédulos del mundo. La corrupción está en todos lados dondequiera que gobiernen las concupiscencias, aun cuando sea solo un poco. La concupiscencia no solo está entre los incrédulos, sino que también en medio de tu corazón, en medio de la familia y en medio de la iglesia.

Apaga esa chispa antes de que inflame la rueda de la creación. Cierra el grifo antes de que el agua se derrame y cause destrucción. La curiosidad lleva al chisme, y toda codicia lleva a la envidia. Si siembras para la carne, segarás corrupción en la carne por todo alrededor. Además, cosecharás corrupción en el hogar, en la iglesia y en tu propio corazón. ¡Cosecharás lo que sembraste!

¡Piensa en toda la corrupción! ¡Toda la corrupción viene a causa de las concupiscencias! ¡Es hora de llevar a la muerte nuestra carne con sus pasiones y deseos!

Los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. (Gálatas 5:24). ¡Esto se demostrará con tu vida!

Fuente: Cristianismo Activo

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